Mike se trasladó a Minnesota desde el otro extremo del país tras conocer en Internet a quien creía que era el amor de su vida. Su relación pronto se volvió tóxica y recurrió a un amigo en busca de un lugar donde quedarse. Por desgracia, no pudo quedarse mucho tiempo con su amigo y acabó durmiendo en el suelo de un albergue superpoblado, donde pasó por muchas dificultades.
A Mike le resultaba difícil mantener un empleo porque sus turnos de trabajo terminaban después del toque de queda del refugio, lo que le dejaba sin ningún sitio al que ir. Se veía obligado a llevar consigo todas sus pertenencias cada día por miedo a que se las robaran. A Mike ya le habían robado la cartera y sus documentos vitales poco después de llegar al refugio.
Durante este tiempo, Mike se reunió con el trabajador de calle de Catholic Charites, que le proporcionó información sobre recursos comunitarios, incluida la Casa de la Juventud de Catholic Charites. Tras una visita y una reunión con el personal, Mike dijo que se sentía seguro y que pensaba que podía hacer cambios positivos en su vida.
Durante su estancia en la Youth House, el personal ayudó a Mike a obtener un seguro médico, asistencia alimentaria y sus documentos vitales para poder conseguir un nuevo empleo. En poco tiempo, estaba trabajando a tiempo completo y había creado un plan de ahorro. Mike se sentía inspirado y desarrolló un plan para su futuro. Con la ayuda del personal, Mike cumplimentó las solicitudes de ayuda financiera y de admisión en la Universidad Estatal de St. Cloud. Fue aceptado en el programa de matrícula de honor, donde estudiará diseño gráfico.
Justo cuando la vida de Mike empezaba a ser más brillante, sobrevino la tragedia. Una noche de julio recibió una llamada telefónica en la que le comunicaban que su hermana había fallecido inesperadamente tras luchar contra una enfermedad renal. El personal de Catholic Charities le ayudó con los planes de viaje para que pudiera asistir al funeral. Aunque su familia le rogó que no volviera a Minnesota, él sabía que tenía que regresar para tener la oportunidad de una vida mejor.
A su regreso, el personal le ayudó en los últimos pasos para convertirse en estudiante universitario a tiempo completo. El 17 de agosto de 2023, el personal de la Casa de la Juventud trasladó a Mike a los dormitorios y se aseguró de que tuviera todo lo que necesitaba para empezar este nuevo capítulo de su vida. Al despedirse del personal de la Casa de la Juventud, Mike preguntó si podía volver a visitarlo. El personal le dijo que siempre sería bienvenido y que siempre estarían ahí para apoyarle.
Más información sobre este programa en https://www.ccstcloud.org/services/housing/homeless-youth#youthhouse.